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Una oferta variada y, además, se puede fumar

Kiosco Gran Vía

La imagen de este kiosco de la Gran Vía madrileña se tomó en febrero de 2011 con un Apple iPhone 4.



La Ley Antitabaco está agudizando el ingenio de muchos establecimientos, sobre todo de hostelería.

Pero no son los únicos. Es el caso de este kiosco que está situado en plena Gran Vía de Madrid. Además de prensa tiene una variada oferta que comprende otros muchos productos.

Pero no solo eso, sino que, además, se puede fumar, tal y como se puede leer en este rudimentario cartel: “Tenemos de todo lo que hay y se puede fumar”.

La fotografía se tomó en febrero de 2011 desde un Apple iPhone 4.

La Gran Vía de Madrid, tan vacía como en ‘Abre los ojos’

La Gran Vía de Madrid

Imagen captada en la Gran Vía de Madrid el 11 de junio de 2010 a las 21:00 con un Google Nexus One.

Es una de las arterias más emblemáticas de la capital y este año, además, celebra su centenario. ¿Qué tiene de especial esta imagen de la Gran Vía madrileña?

Que, a pesar de que el tráfico no estaba cortado, el 11 de junio de 2010 a las 9 de la noche no pasaba ni un coche.

La razón es que a esas horas prácticamente todo el país estaba pendiente de la final del Mundial de Fútbol que, por primera vez en la historia, ha sido para España.

La escena me recordó bastante a la que protagonizó Eduardo Noriega en 1997 en la película ‘Abre los ojos cuando César, que así se llamaba el protagonista, llega a esta calle y se la encuentra completamente desértica.

Sin embargo, este remanso de paz y tranquilidad le duró muy poco a la Gran Vía. Apenas un par de horas después fue tomada, literalmente, por una marea roja y gualda que celebró el triunfo de nuestra Selección.

Está claro que el 11 de junio fue un Gran Día y no sólo en la Gran Vía ;)

¿Que te chupe qué?

(Imagen tomada en noviembre de 2007 cerca de la calle Gran Vía, en Madrid).

Los grafitti y las pintadas me siguen pareciendo una aberración y opino que se deberían penar con multas e incluso cárcel en caso de que se sea reincidente.

En muchas ocasiones debe resultar complicado atrapar al gañán, pero en otras es tan sencillo como llamarle por teléfono al número que ha estampado, como en este caso, más propio de la puerta de un aseo de un garito o de un anuncio en la sección de contactos que insertarlo en un cajero automático.

La imagen concretamente está tomada en el 4B del Banco Santander situado en una de las perpendiculares que cortan la calle Gran Vía, en Madrid, poco antes de llegar a la plaza del Callao. Dice lo siguiente:

Chupo bien
616 XXX XXX
18 – 40 años
(Bromas NO!)
Rubén
(No perdidas)

Analicemos un poco el texto. El ‘anunciante’ se llama Rubén, tiene una cualidad succionadora que asegura ser de alta calidad y proporciona un número de atención al caliente (que he distorsionado adrede). Se dirige a un target determinado y bastante amplio (personas de 18 a 40 años). Para optimizar las peticiones solicita que no le hagan llamadas perdidas ni tampoco bromas. Lo que no queda claro es si se trata de un servicio altruista o de pago (por aquello de anunciarse en un cajero). En cualquier caso no informa de las tarifas… :-P