Las caras de Bélmez se aparecen en una calle del centro de Madrid
Seguro que conoces el fenómeno de las caras de Bélmez. Según recoge la Wikipedia, se trata de unas manchas que aparecieron en 1971 en el suelo de una casa de Bélmez de la Moraleda, un pueblo de Jaén.
Los adeptos a la parapsicología lo consideran como “el fenómeno paranormal más importante del siglo XX”.
Como es lógico, no todos están de acuerdo con esta afirmación y algunos estudiosos aseguran que se trata simplemente de un fraude.
En cualquier caso, una de estas caras se ha aparecido ahora en otro punto de la geografía española, a unos 400 km de distancia.
Está en la calle del Barco, en pleno centro de Madrid:

Imagen captada en uno de los laterales del colegio de las Marías Mercedarias, en la calle del Barco, en Madrid, con un Apple iPhone 4 el domingo 28 de noviembre de 2010.
Este nuevo fenómeno, que no sabemos si se calificará como el más importante del siglo XXI, muestra una imagen mucho más actual.
En este caso se encuentra en una pared, imita a un graffiti e, incluso, incluye una inscripción en inglés: Belmez face =)
¿Que te chupe qué?

(Imagen tomada en noviembre de 2007 cerca de la calle Gran Vía, en Madrid).
Los grafitti y las pintadas me siguen pareciendo una aberración y opino que se deberían penar con multas e incluso cárcel en caso de que se sea reincidente.
En muchas ocasiones debe resultar complicado atrapar al gañán, pero en otras es tan sencillo como llamarle por teléfono al número que ha estampado, como en este caso, más propio de la puerta de un aseo de un garito o de un anuncio en la sección de contactos que insertarlo en un cajero automático.
La imagen concretamente está tomada en el 4B del Banco Santander situado en una de las perpendiculares que cortan la calle Gran Vía, en Madrid, poco antes de llegar a la plaza del Callao. Dice lo siguiente:
Chupo bien
616 XXX XXX
18 – 40 años
(Bromas NO!)
Rubén
(No perdidas)
Analicemos un poco el texto. El ‘anunciante’ se llama Rubén, tiene una cualidad succionadora que asegura ser de alta calidad y proporciona un número de atención al caliente (que he distorsionado adrede). Se dirige a un target determinado y bastante amplio (personas de 18 a 40 años). Para optimizar las peticiones solicita que no le hagan llamadas perdidas ni tampoco bromas. Lo que no queda claro es si se trata de un servicio altruista o de pago (por aquello de anunciarse en un cajero). En cualquier caso no informa de las tarifas…

Se puede pintar en las paredes y hacer arte

(Imagen tomada en octubre de 2007 en la calle Montera, en Madrid).
Según la Wikipedia, “un trampantojo (o «trampa ante el ojo», también llamado trompe l’œil , expresión francesa que significa «engañar al ojo») es una técnica pictórica que intenta engañar a la vista jugando con la perspectiva y otros efectos ópticos. Los trampantojos suelen ser pinturas murales realistas creadas deliberadamente para ofrecer una perspectiva falsa. Pueden ser interiores (representando muebles, ventanas, puertas o escenas más complejas) o exteriores, en muros de edificios”.
En Madrid podemos disfrutar de varios de ellos, sobre todo en la zona centro. El que aparece en la imagen está ubicado concretamente en la calle de la Montera, a escasos metros de la Puerta del Sol.
Cuando tomé esta fotografía la parte inferior estaba deteriorada con grafittis. Dicen que una máxima de los grafitteros es no pintar sobre otro grafitti. En realidad nunca deberían de pintar sobre una pared pública, a menos que tuvieran consentimiento expreso para hacerlo.
Para terminar este post os dejo con otro ejemplo de cómo se puede hacer arte pintando una pared (y hacerlo con autorización).

Aquí no hay quien… compre pan de horno

(Imagen tomada en noviembre de 2007 en Madrid).
Seguimos con los carteles frikis. Éste me lo ha enviado Glorio, el troll de este fotoblog.
Para entender bien la instantánea es necesario prestar atención a todos los detalles de la esquina de la calle Castillo de la Coca, que el nombre en sí ya tiene guasa y que bien podría ser la dirección de Coto Matamoros, entre otros.
Como se puede apreciar en la parte de la izquierda hay un cartel que anuncia una tienda de alimentación, frutos secos y pan de horno. Sin embargo, el establecimiento en cuestión al que hace referencia no es el del toldo azul, sino el de su derecha. El dueño de la tienda debió colocarlo hace años, antes de que abriera este ‘chino’ o tienda de ultramarinos regentada por ciudadanos orientales.
Ahora bien, los comerciantes de ojos rasgados debían estar cansados de que les solicitasen el anunciado pan de horno y decidieron dejar bien claro que ellos no disponen de este género en stock. Así que, spray en mano, escribieron en el toldo: “Alimentacion frutos secos no pan de horno”. Queda claro, ¿no?
Por cierto, el señor de la calva con la coleta no sé qué pinta en la escena, pero le añade barroquismo a la fotografía, ¿verdad?

